miércoles, 30 de abril de 2008

La tecla


Pues si, hoy tuve que salir temprano a la hora del almuerzo porque tenía cita con el médico. A las 11.45 me levanté de mi cubículo y después de ir a la famosa cita médica, comer, dormir 15 minutos y caminar otros 10, ya estaba otra vez de regreso.

Cuando llego y veo mi computadora... le falta UNA TECLA. Digo, no sé si me haya sorprendido más esto o la vez que me robaron el candado y dejaron la computadora, pero no deja de ser una situación interesante.

Al final no me robaron nada: la señora que limpia vio lo cochina que está mi computadora y decidió limpiarla (sutilmente, claro), se le quedó una tecla en la mano y muy generosamente vino a traérmela un rato después.

lunes, 28 de abril de 2008

El Tren


Pues sí, ahí viene el tren. Otra vez. Una de las 6 ó 7 veces de hoy.

Se escucha desde muy lejos, como unos 5 minutos antes de que pase por aquí. Claro, tiene que andar con el silbato sonando todo el tiempo para tratar de no pisar a nadie (y aún así, a veces se lleva algo o alguien por el medio). Cuando ya está cerca, suena tan duro que pareciera que se va a meter en la oficina y me va a pasar por encima... luego comienzan a temblar el piso y las paredes... y se va.

Y a mi que siempre me habían gustado los trenes...