
Pues si, hoy tuve que salir temprano a la hora del almuerzo porque tenía cita con el médico. A las 11.45 me levanté de mi cubículo y después de ir a la famosa cita médica, comer, dormir 15 minutos y caminar otros 10, ya estaba otra vez de regreso.
Cuando llego y veo mi computadora... le falta UNA TECLA. Digo, no sé si me haya sorprendido más esto o la vez que me robaron el candado y dejaron la computadora, pero no deja de ser una situación interesante.
Al final no me robaron nada: la señora que limpia vio lo cochina que está mi computadora y decidió limpiarla (sutilmente, claro), se le quedó una tecla en la mano y muy generosamente vino a traérmela un rato después.
